Siempre recuerdo aquel 11 de septiembre del 2001 cuando iniciaba mi carrera como docente en el área de Informática. Sí, ya estoy celebrando mis 15 años como docente —no soy viejo, fue que inicié joven. Ese día el mundo cambiaba con los ataques en Nueva York, y yo, sin saberlo, comenzaba una de las partes más importantes de mi vida profesional.
El primer estudiante siempre se recuerda
Se estaba armando el grupo para diseño gráfico en la escuela, pero llegó una estudiante que quería tomar un curso de Windows y Office in house —literalmente en su casa. Ella residía en Las Praderas del Este, allá en Santo Domingo. Así que mi primera clase fue en una sala de una residencia privada, con una sola alumna, enseñando Windows y Office.
Fue la única clase de Windows y Office que impartí como docente. Luego todas las capacitaciones posteriores fueron como profesor de Diseño Gráfico. Nunca pensé que me dedicaría a ser docente full time, pero la vida tiene formas de mostrarte tus vocaciones que no siempre imaginas desde el principio.
Una retrospectiva de 15 años
Nunca me había puesto a hacer una retrospectiva de mi trabajo como docente. Y hoy, luego de 15 años, dos libros escritos y el tercero próximo a estrenar, me alegra poder formar parte de dos universidades en República Dominicana, haber impartido docencia en Colombia y México, y haber sido parte de la primera Maestría de Marketing Digital y Social Media de Latinoamérica.
"Desaprender, para luego reaprender y entonces volver a aprender"
A mis 15 años como docente, este es el mantra que me ha funcionado. La información cambia, las plataformas cambian, las herramientas cambian. Lo único que permanece es la capacidad de adaptarse. Y eso es lo que intento enseñar en cada clase.
Esas tres palabras —Persistencia, Consistencia y Resistencia— son la base de cualquier carrera profesional exitosa en el mundo digital. No importa cuántas veces cambie el algoritmo, si tienes estas tres, te adaptas.
La docencia me ha dado más de lo que yo le he dado a ella. Cada estudiante me ha enseñado algo. Cada pregunta que no podía responder me obligó a investigar más, a estudiar más, a crecer más. Si hay algo que recomendaría a cualquier profesional: enseña lo que sabes. No hay mejor manera de aprender que explicarle a alguien más lo que ya creías que sabías.